Aragón registra en 2025 su año más exitoso en la lucha contra incendios, con la mínima área forestal afectada desde 2020.
En un análisis reciente de la situación forestal, Aragón ha cerrado el año 2025 con una notable reducción en la superficie afectada por incendios, contabilizando únicamente 339,53 hectáreas quemadas. Este dato es significativamente menor que la media anual de 3.800 hectáreas registrada en el período entre 2005 y 2024, marcando un hito positivo para la comunidad. Según datos proporcionados por el Departamento de Medio Ambiente, el número de siniestros se mantuvo en 263, lo que contrasta con la media histórica de 387 incendios.
La región aragonesa ha destacado por su desempeño en la gestión de incendios forestales, al contrario de lo que se ha visto en otras áreas de la península, donde miles de hectáreas se han visto devoradas por las llamas. Este desempeño sitúa a 2025 como un año especialmente bueno, continuando una tendencia favorable que se ha observado en los últimos tres años, después de los éxitos de 2023 y 2024. Sin embargo, desde la Dirección General de Gestión Forestal se subraya la importancia de permanecer alerta y seguir adoptando medidas preventivas.
Del total de 263 incendios, se reportaron 213 conatos que afectaron a 34,61 hectáreas, mientras que los 50 incendios más extensos abarcaron una superficie de 304,92 hectáreas. Estas cifras se han recopilado en el Avance estadístico de incendios forestales de Aragón 2025, un informe elaborado por la Dirección General de Gestión Forestal.
Analizando los datos por provincias, Huesca lideró con 104 incendios (80 de ellos conatos), que impactaron sobre 196,14 hectáreas, seguida muy de cerca por Zaragoza, con 103 siniestros (83 conatos) y 91,26 hectáreas afectadas. Por último, Teruel registró 56 incendios (50 conatos), con una superficie quemada de 52,12 hectáreas. Para Zaragoza, este fue el año con menor superficie forestal dañada en las últimas dos décadas.
Entre los incendios más significativos de 2025, se destacó el de Tolva, en Huesca, ocurrido el 3 de julio, que resultó en la pérdida de 47 hectáreas por causas accidentales. Otros casos relevantes incluyeron un incendio natural en Berge, Teruel, con 41,78 hectáreas afectadas, y otro accidente en Daroca, Zaragoza, donde se quemaron 21,2 hectáreas. Es importante mencionar que los dos primeros incidentes se dieron con alerta naranja, mientras que el tercero ocurrió bajo una alerta roja.
Además, se registraron otros dos fuegos relevantes en Aragüés del Puerto y Torrente de Cinca, que quemaron 15 y 13,5 hectáreas respectivamente, y que se iniciaron durante un nivel de alerta rojo+. La investigación indica que los rayos fueron la causa principal de los incendios en la región, respondiendo por el 27% de los incidentes, lo que subraya la influencia de factores naturales en la problemática de incendios.
Afortunadamente, no hubo grandes incendios forestales en Aragón durante el año 2025. Sin embargo, la Dirección General de Gestión Forestal ha enfatizado que estos resultados positivos no deben llevar a la complacencia y que es crucial mantenerse vigilantes, especialmente en lo que respecta al uso del fuego. En este contexto, se subraya la necesidad de observar estrictamente las normas durante los periodos autorizados de quemas de residuos.
En esta comunidad autónoma, el uso del fuego está regulado por el Índice de Riesgo por Uso del Fuego (IRUF), que determina a diario si dichas actividades están permitidas o prohibidas, dependiendo de las condiciones meteorológicas y de la disponibilidad de combustible. Solo se conceden permisos para quemas en aquellos días donde el IRUF corresponda a la categoría verde.
El período autorizado para realizar quemas se extiende desde las 7:00 hasta las 16:00 horas del 16 de enero al 28 de febrero, y desde las 7:00 hasta las 17:00 horas en el mes de marzo. La información sobre el IRUF se puede consultar en la página web del Gobierno de Aragón.
La directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván, hizo un balance y aconsejó continuar con precauciones. "El 2025 ha sido el tercer año consecutivo con un bajo número de incendios y una superficie forestal afectada mínima en más de 20 años. Hemos tenido 263 incendios y 339 hectáreas quemadas, muy por debajo de la media histórica", afirmó.
Oliván también recordó que el pasado año fue extremadamente difícil para muchas regiones de España, que enfrentaron incendios devastadores. "En Aragón, contamos con un operacional de prevención y extinción que trabaja incansablemente durante todo el año, pero la complacencia no es una opción", subrayó.
Finalmente, destacó que "el calor y la sequía continúan complicándonos la situación, y la mejor forma de prevenir incendios es evitar que se inicien. Por eso, es esencial que cada uno asuma su responsabilidad en el cuidado del medio ambiente, evitando descuidos que pueden desencadenar un incendio devastador".
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