ZARAGOZA, 26 de diciembre. En una reciente comparecencia ante los medios, el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza ha confirmado su decisión de no respaldar el presupuesto municipal para 2026. Según los representantes de Vox, este paso es necesario debido a la necesidad de realizar cambios estructurales profundos que, según ellos, han sido ignorados hasta ahora.
Los cuatro concejales de Vox que asistieron a la rueda de prensa explicaron que, tras mantener negociaciones con el equipo de gobierno del Partido Popular, han llegado a la conclusión de que no pueden apoyar el proyecto presupuestario para el próximo año.
Julio Calvo, portavoz del grupo, subrayó que esta decisión no es nueva, ya que se había contemplado desde administraciones anteriores y que ha sido fruto de un "amplio debate interno". Calvo argumentó que se está en un nuevo ciclo político que se avecina y que, en los próximos meses, podría haber un cambio significativo en la legislatura a nivel nacional, además de que el flujo de fondos europeos a España concluirá a mediados de 2026.
El concejal destacó que ambos factores hacen urgente la necesidad de implementar cambios administrativos y estructurales prioritarios en el Ayuntamiento y en otras instituciones, a las que acusó de estar propensas a una administración que "asfixia fiscalmente" a los ciudadanos. Calvo criticó la falta de transparencia en las múltiples entidades y patronatos existentes que, a su juicio, fomentan la arbitrariedad y son un obstáculo para la gestión eficiente.
Entre los argumentos de Vox para no apoyar el presupuesto, Calvo puso de relieve el "descuido" en la atención a diversas infraestructuras y servicios, señalando que áreas clave como el Casco Histórico, el Distrito Sur y los barrios rurales continúan sin intervenciones necesarias. Este desinterés por las necesidades reales de la comunidad es, según él, la muestra clara de una carencia de voluntad política.
El concejal también hizo hincapié en que se están priorizando proyectos nuevos que carecen de urgencia al tiempo que otros equipamientos se desmejoran. "Hay una obsesión por las inauguraciones, pero con un claro abandono de lo que realmente importa a los ciudadanos", enfatizó.
Eva Torres, otra de las concejalas, complementó la información señalando que el presupuesto de 2026 presenta un aumento de 50 millones de euros, lo cual es un cambio notable respecto a años anteriores. Torres subrayó que los gastos destinados al transporte urbano también deben ser monitoreados, ya que, a pesar de que se han presupuestado, el costo final dependerá de la licitación en curso.
Respecto a proyectos críticos como la Nueva Romareda, Torres mencionó que se requiere la colaboración de distintas entidades para llevarlos a cabo, comprometiendo recursos significativos en los años venideros. A pesar de reconocer la existencia de iniciativas importantes, Torres cuestionó la prudencia de los presupuestos, argumentando que no reflejan adecuadamente las necesidades reales de la comunidad.
A través de una larga negociación, el grupo de Vox logró que se incluyeran en el presupuesto varias partidas esenciales que buscan mejorar diversos aspectos de la vida urbana, desde la regeneración de barrios hasta la promoción cultural y la atención a necesidades sociales específicas, como el apoyo a familias y a la vida social.
Calvo insistió en que es crucial que el Ayuntamiento funcione de manera más eficaz, instando a la alcaldesa a comprender que la gestión municipal no puede parecerse a la administración de un centro comercial. "Los recursos son limitados y no se puede continuar con un endeudamiento sin fin", concluyó, señalando la urgencia de una gestión más responsable y enfocada en la realidad de los ciudadanos.
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