El pasado 21 de octubre, Zaragoza fue testigo de un unánime respaldo entre las comunidades autónomas españolas en relación con el presupuesto de la Unión Europea para el periodo 2028-2034. Este consenso se alcanzó durante la reunión anual de la Delegación Española del Comité Europeo de las Regiones, que tuvo lugar en la histórica ciudad de Santiago de Compostela, con la participación destacada de Mar Vaquero, vicepresidenta del Gobierno de Aragón.
Vaquero, quien también ocupa el cargo de consejera de Presidencia, Economía y Justicia, hizo hincapié en la importancia de las regiones como motor de la "Europa de las oportunidades". Junto a la directora de la Oficina del Gobierno de Aragón en Bruselas, María Palacios, la vicepresidenta reveló que todas las regiones españolas han firmado la denominada Declaración de Compostela, que establece una postura común frente a las preocupaciones en torno al futuro contexto presupuestario.
La vicepresidenta aragonesa subrayó su compromiso con una Europa que valore el potencial de las regiones y que convierta la política comunitaria en instrumentos para el progreso y la estabilidad. Destacó que la creación de empleo y la cohesión territorial son elementos clave que dependen de la cooperación regional y reclamó un mayor protagonismo para las comunidades en la formulación y aplicación de políticas europeas.
En este encuentro, se criticó el diseño actual de las cuentas para el periodo 2028-2034, que fueron calificadas como "poco ambiciosas" y que, según las regiones, no alcanzan el 2% de la renta nacional bruta de la UE. Esta situación representaría una amenaza concreta para la cohesión y la vertebración territorial en el continente.
Uno de los puntos más sensibles, según Vaquero, es el recorte destinado a la Política Agraria Común, fundamental para equilibrar el desarrollo urbano y rural. La vicepresidenta aragonesa subrayó que tanto ella como el presidente Azcón han expresado su rotunda oposición a estos recortes ante el comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen.
Vaquero también alertó sobre el riesgo de una mayor centralización con los nuevos presupuestos, lo que podría significar una reducción en la participación efectiva de las comunidades autónomas. "La historia nos ha demostrado que si Europa confía en las regiones, los resultados son más positivos y se mejora la calidad de vida de los ciudadanos", advirtió, al tiempo que se mostró preocupada por una posible falta de transparencia en el reparto de fondos y por una disminución del papel de las regiones en este proceso.
La delegación española ha rechazado abiertamente la propuesta del Marco Financiero Plurianual 2028-2034 de la Comisión Europea, señalando que los nuevos planes de colaboración nacional y regional podrían desdibujar el rol de las comunidades autónomas. Este nuevo modelo no solo centraliza decisiones, sino que también pone en peligro el principio de cohesión y un desarrollo equilibrado dentro de la Unión.
Entre sus exigencias, la delegación ha solicitado una revisión exhaustiva del proyecto presupuestario y que el Gobierno de España abogue en el Consejo por la posición del Comité de las Regiones. Enfatizan la necesidad de garantizar una gestión compartida de los fondos, ya que, actualmente, el presupuesto comunitario sigue siendo inferior al 2% de la Renta Nacional Bruta de la UE, lo que limita recursos esenciales para la cohesión, la agricultura y la pesca.
La declaración de la delegación resalta que la cohesión es uno de los pilares fundacionales de la UE, reclamando un presupuesto adecuado y específico para abordar las disparidades territoriales. Asimismo, advierte que la situación actual puede agravar las desigualdades entre regiones y demanda criterios claros y objetivos para el reparto de recursos, además de un pragmático apoyo a las estrategias de innovación y lucha contra la despoblación.
El grupo también ha expresado su inquietud ante la propuesta de concentración de recursos en el gobierno estatal, que podría reducir el número de programas gestionados, de casi 50 a uno solo a nivel nacional. Así, abogan por una gobernanza multinivel genuina, donde todas las administraciones participen efectivamente.
Finalmente, la Declaración de Compostela aboga por un enfoque renovado en la cooperación territorial, que refuerce la capacidad de las comunidades autónomas como gestoras y preserve fondos específicos para el desarrollo local, además de establecer estructuras de coordinación más efectivas entre los distintos niveles de gobierno.
A partir de junio de 2026, Aragón asumirá la vicepresidencia de la mesa del Comité de las Regiones en nombre de la delegación española, un paso que servirá como plataforma para promover desde Aragón una Europa más unida y cercana a las inquietudes de sus ciudadanos. Vaquero anticipa que el próximo encuentro en la comunidad será crucial para abordar asuntos que son fundamentales para el futuro de la región.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.