24h Aragón.

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Rosa Bolea, rectora de la UZ, señala la necesidad de alinear la educación con las demandas del sector empresarial en Aragón.

Rosa Bolea, rectora de la UZ, señala la necesidad de alinear la educación con las demandas del sector empresarial en Aragón.

El ascenso de Rosa Bolea a la rectoría de la Universidad de Zaragoza marca un hito significativo en la historia de la institución y en el ámbito académico español. Al recibir este cargo, Bolea ha destacado la importancia de incorporar una perspectiva femenina en el liderazgo universitario, lo que abre la puerta a nuevas oportunidades para las generaciones futuras.

En su primer mensaje como rectora, Bolea recibió consejos del anterior rector, José Antonio Mayoral, quien alentó al nuevo equipo a atreverse a cometer errores en su camino hacia la innovación y el crecimiento. Su llamado a la valentía resuena en un momento donde el cambio es esencial para adaptarse a los nuevos desafíos que enfrenta la educación superior.

El acto de investidura, celebrado en el emblemático Edificio Paraninfo, reunió a figuras clave del Gobierno de Aragón, así como a otros representantes académicos y políticos, quienes dieron la bienvenida a la nueva rectora en un ambiente de celebración y expectativas. Este evento no solo simboliza un cambio de liderazgo, sino también una renovación en la visión estratégica que guiará la universidad en los próximos años.

Rosa Bolea, orgullosa de su herencia monegrina, enfatizó en su discurso su compromiso con su tierra y la importancia de la educación para el desarrollo de Aragón, que hoy se erige como un polo de atracción para el talento, especialmente en el sector tecnológico. Agradeció a sus seres queridos y a su alma mater, la Facultad de Veterinaria, por moldear su trayectoria profesional.

En su intervención, Bolea también reconoció el valioso legado dejado por Mayoral, quien ha sido un ejemplo de dedicación y esfuerzo en tiempos desafiantes. Bolea está enfocada en marcar un nuevo rumbo para la universidad, donde espera inspirar a más mujeres a incursionar en la academia y la ciencia, rompiendo techos de cristal que limitan su acceso a posiciones de liderazgo.

Con 550 años de historia, la Universidad de Zaragoza no solo se caracteriza por su tradición, sino también por su compromiso con la innovación. Durante su mandato, Bolea pretende implementar un enfoque estratégico en la oferta educativa que responda a las necesidades emergentes de la sociedad y la economía contemporánea, asegurando así que la universidad continúe siendo un actor relevante en el ámbito global.

La rectora es consciente de que la adaptación y la flexibilidad son clave en un entorno que cambia rápidamente. Ha manifestado su compromiso con una oferta académica dinámica, que se ajuste a los nuevos formatos y necesidades del aprendizaje en la actualidad, incluyendo la formación permanente y la creación de microcredenciales para los estudiantes.

Bolea también ha resaltado la importancia de la investigación en la Universidad de Zaragoza, cuyas infraestructuras científicas son un verdadero motor de innovación. Se ha comprometido a fomentar la transferencia de conocimiento a la sociedad, destacando la creación de spin-offs y la generación de patentes que benefician al entorno productivo de la región.

De cara al futuro, la rectora se ha comprometido a crear una universidad más moderna, inclusiva y digitalizada, que promueva la equidad y la diversidad en todas sus actividades. Su objetivo es garantizar que todos, independientemente de sus circunstancias, tengan acceso a la vida universitaria y sus beneficios.

Para concluir su discurso inspirador, Bolea citó a Santiago Ramón y Cajal, invitando a todos a ser escultores del futuro de la universidad. Esta invitación a la colaboración y el compromiso colectivo marca el inicio de una nueva era en la Universidad de Zaragoza, donde cada miembro de la comunidad académica tiene un papel crucial que desempeñar.

El equipo que acompañará a Bolea incluye un secretario general, un gerente y varios vicerrectores, quienes se unen a esta ambiciosa misión de evolución y mejora continua. Mayoral, al despedirse de la rectoría, compartió su pasión por el trabajo universitario y alentó a Bolea a vivir su año con igual fervor.