El Pirineo oscense ha sido víctima de intensas nevadas que han llevado a cerrar el paso fronterizo del Portalet, afectando tanto el tráfico hacia Francia como la entrada a España. Esta situación se produce en una jornada marcada por múltiples incidencias en las carreteras de Aragón.
Por otro lado, la carretera A-139, que había estado cerrada desde el pasado lunes debido al riesgo de avalanchas en el tramo entre Benasque (kilómetros 65 a 72,9), ha reabierto sus puertas este jueves, brindando un respiro a los viajeros de la zona.
Sin embargo, las restricciones continúan en otras rutas. En la A-135, que conecta Torla-Ordesa, y en la A-2617 en Benasque, se ha limitado la circulación de vehículos pesados y autobuses, exigiendo el uso de cadenas o neumáticos de invierno. Además, se ha impuesto una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora, según la información proporcionada por la Dirección General de Tráfico (DGT) y difundida por Europa Press.
Las limitaciones también se extienden a la carretera A-1205, que va desde Jaca hasta Las Peñas de Riglos, donde las inclemencias meteorológicas han generado condiciones peligrosas para la circulación.
La DGT ha alertado sobre la necesidad de extremar las precauciones en la A-138, en el tramo que abarca los kilómetros 86 a 91 cerca de Bielsa, debido a un pavimento resbaladizo que representa un riesgo para los conductores.
En la provincia de Teruel, la situación ha mejorado considerablemente. Las únicas restricciones vigentes se limitan a prohibir los adelantamientos a vehículos pesados en varias carreteras, incluyendo la A-1704 entre Frías de Albarracín y Albarracín, la A-1513 de Albarracín a Terriente, y otras vías locales, asegurando que la seguridad de todos los usuarios de la carretera sea prioritaria.
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