La llegada del frío hace que muchas personas en Zaragoza enciendan sus sistemas de calefacción, lo que también incrementa el riesgo de incendios y intoxicaciones. Los bomberos de la Diputación Provincial han lanzado un mensaje claro: es crucial ser proactivos y tomar medidas preventivas.
Desde el servicio de extinción de incendios, los expertos hacen hincapié en la importancia de llevar a cabo un mantenimiento adecuado. Esto implica tareas como limpiar chimeneas, inspeccionar estufas y braseros, y asegurarse de que los aparatos eléctricos y de combustión estén alejados de todo material inflamable.
Igualmente, subrayan la necesidad de no dejar ninguna fuente de calor encendida sin supervisión, especialmente durante la noche. La ventilación adecuada es otra recomendación clave, al igual que la instalación de detectores de humo y monóxido de carbono en hogares y locales comerciales.
El jefe del Servicio Provincial de Extinción de Incendios, Alfonso Roy, advierte sobre el peligro de la sobrecarga de enchufes eléctricos: “Cada año atendemos incidentes que podrían haberse evitado con un simple chequeo o la instalación de un detector”, afirma. Recordó que muchos accidentes ocurren debido a negligencias o al uso indebido de los sistemas de calefacción.
El diputado responsable del Servicio Provincial de Bomberos, Alfredo Zaldívar, ha hecho un llamado a la comunidad para seguir estas recomendaciones. Resalta que la prevención es la clave para evitar tragedias y que acciones simples, como el mantenimiento de instalaciones y la limpieza de chimeneas, pueden marcar la diferencia entre un susto y una experiencia devastadora.
Zaldívar pone énfasis en la importancia del sentido común y la responsabilidad individual, sobre todo durante esta época en la que se reportan más incidentes de este tipo. “Nuestros bomberos siempre están listos para saltar a la acción, pero sería ideal que no tuvieran que intervenir por descuidos evitables”, afirma.
En cuanto a qué hacer en caso de incendio, los expertos recomiendan en primer lugar llamar al 112 y asegurarse de que alguien lo haya hecho. También es aconsejable cerrar puertas y ventanas al abandonar la vivienda para contener el fuego y el humo. En caso de incendios en edificios de varias plantas, la estrategia más segura es permanecer en el piso con las puertas cerradas, utilizando paños húmedos para sellar las rendijas y avisar a los servicios de emergencia desde allí.
Para prevenir fuego en el hogar, las recomendaciones son claras: limpiar chimeneas, revisar los aparatos de calefacción y asegurarse de que estén lejos de materiales inflamables, y no dejar fuentes de calor desatendidas, sobre todo de noche. Mantener un ambiente ventilado y no sobrecargar los enchufes eléctricos también son prácticas cruciales a seguir.
Si el fuego ya ha comenzado, es vital llamar inmediatamente al 112, en lugar de asumir que alguien más lo ha hecho. Cerrar puertas y ventanas en las habitaciones afectadas puede ayudar a sofocar el fuego al limitar la entrada de oxígeno, un método comúnmente conocido como "cerrar la puerta al fuego".
En situaciones en las que se vive en un edificio de apartamentos, si se observa humo en las escaleras, la mejor opción es quedarse dentro, sellar las puertas y esperar a los servicios de rescate, informando desde allí de la situación. También es fundamental recordar llevar las llaves al salir para facilitar el acceso a los equipos de emergencia, evitando así demoras innecesarias.
En conclusión, la cooperación de la comunidad y la atención a las recomendaciones de los profesionales podrían evitar incidentes fatales en esta temporada de calefacción, reforzando que la seguridad comienza en el hogar con acciones simples y efectivas.
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