En un evento que promete marcar un hito en la industria aragonesa, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha inaugurado la primera piedra de la gigafactoría de baterías, un ambicioso proyecto que surge de la colaboración entre Stellantis y la multinacional china CATL, a través de la sociedad conjunta Contemporary Star Energy (CSE). Azcón destacó que esta iniciativa "multiplicará" las oportunidades del sector de vehículos eléctricos en Aragón y en el ámbito nacional.
Durante su intervención, Azcón enfatizó la importancia de la colaboración entre diferentes niveles de gobierno, incluyendo al ministro de Industria, Jordi Hereu, en lo que describió como un "día histórico". El presidente subrayó que "no todos los días nace un proyecto que transformará la economía de nuestra Comunidad y tendrá repercusiones más allá de nuestras fronteras".
En sus palabras, Azcón destacó que "los verdaderos progenitores" de esta gigafactoría no son solo Stellantis y CATL, sino también el compromiso y la dedicación de los directivos y trabajadores de ambas empresas. Recordó que Stellantis, anteriormente General Motors, ha sido un pilar de competitividad en el sector automotriz europeo, lo que ha hecho posible el inicio de esta nueva aventura empresarial.
La nueva gigafactoría, que se une a la histórica planta que comenzó su andadura hace 43 años, simboliza un cambio significativo en la economía aragonesa. "El inicio de la producción de aquel primer vehículo fue un antes y un después, no solo para Aragón, sino para toda España, abriendo la comunidad al comercio internacional y alentando el desarrollo e investigación", recordó Azcón.
Actualmente, el sector del automóvil sostiene a 35.000 familias en Aragón. El presidente reconoció que la industria automotriz enfrenta desafíos globales, especialmente en Europa, donde algunas fábricas se encuentran en la cuerda floja, pero confió en que la nueva gigafactoría "revolucionará nuevamente la economía local".
Azcón contrastó la situación de Aragón con otras ciudades europeas que enfrentan cierres de fábricas, afirmando que mientras otros retroceden, en su región se está sentando la base de esta nueva fábrica de baterías, fundamental para el futuro de Stellantis. Orientó su discurso hacia un futuro "diferencial y vanguardista" gracias a la innovación tecnológica de este proyecto, que operará completamente con energía renovable, poniendo a Aragón "a la cabeza" del sector automotriz.
Con una inversión proyectada de 4.100 millones de euros, esta iniciativa se posiciona como "el proyecto industrial más relevante que se llevará a cabo en España en los próximos años", prevé un impacto significativo en la economía y la creación de 3.000 nuevos puestos de trabajo.
La colocación de esta primera piedra representa "ilusión y esperanza" para el futuro de la industria en la comunidad, afirmó Azcón al recordar que más de 300 empresas ya operan en las cercanías de la actual planta de Figueruelas. "Contamos con la experiencia necesaria y, aunque el desafío es enorme, estamos seguros de que lo alcanzaremos", concluyó, dejando entrever la determinación aragonesa frente a los retos del futuro.
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