En un nuevo capítulo de la gestión ferroviaria en España, Adif, la entidad encargada de operar la red de trenes, ha decidido implementar una reducción temporal en la velocidad máxima de un tramo de la línea de alta velocidad que conecta Madrid y Barcelona. Esta medida, que limita la velocidad a 160 kilómetros por hora, surge tras preocupaciones expresadas por maquinistas acerca del estado deficiente de ciertas secciones de la vía.
De acuerdo con declaraciones ofrecidas a Europa Press por representantes de Adif, la decisión de establecer esta limitación temporal de velocidad ha sido necesaria ante las alertas recibidas. Aunque en un primer momento se había levantado un límite similar tras una revisión nocturna, la situación ha llevado a la empresa a actuar con cautela y reintroducir restricciones en las velocidades para garantizar la seguridad del servicio.
Más específicamente, la limitación afecta a un segmento de 148,1 kilómetros que va desde Mejorada del Campo hasta Alhama de Aragón en Zaragoza, así como a un túnel ubicado en Ariza. Esta semana, la franja restringida se ha acotado aún más, ahora comprendiendo 78 kilómetros entre los puntos kilométricos 100 y 178, aunque su duración dependerá de los resultados de una nueva revisión programada para la noche del miércoles.
A pesar de las preocupaciones, Adif ha determinado que en cuatro puntos específicos se podrá mantener la velocidad de hasta 230 kilómetros por hora. Estos puntos se encuentran en diferentes kilómetros de las vías, pero su futuro podría depender de reparaciones que se llevarán a cabo en las próximas horas.
Es interesante notar que, en días recientes, algunos maquinistas han optado por reducir la velocidad por su propia cuenta al experimentar vibraciones anormales durante el trayecto. Esta acción no fue una orden oficial de Adif, reflejando una toma de decisiones autónoma de los operarios ante situaciones de riesgo.
La decisión de implementar estas limitaciones ha tomado mayor relevancia tras un accidente ocurrido el pasado domingo en Adamuz, Córdoba, lo que ha sensibilizado aún más a los conductores sobre la seguridad en los trayectos. La comunicación de los maquinistas sobre la existencia de baches en el trayecto ha llevado a Adif a actuar de forma precautoria.»
A medida que se implementan estas nuevas restricciones, se anticipa que los viajes entre Madrid y Barcelona experimentarán retrasos. Sin embargo, tanto los responsables de Adif como los maquinistas aún no pueden estimar con exactitud la duración de estas demoras.
Los maquinistas, por su parte, han afirmado que la aplicación de estas reducciones de velocidad no es un evento inusual en sus actividades diarias, lo que pone de relieve la necesidad de un diálogo continuo entre las partes para abordar cuestiones de seguridad y eficacia en el transporte ferroviario.
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