HUESCA, 21 de enero. Un nuevo capítulo se abre en la plaza Santa Clara de Huesca, donde se ha calculado que la rehabilitación del bloque 4 ascenderá a 350.000 euros. Esta cifra implica que las 35 familias que residen en el edificio tendrán que afrontar un coste medio de 10.000 euros por hogar. Los locales comerciales ubicados en la planta baja enfrentarán un desembolso ligeramente mayor.
Los residentes del bloque 4 fueron evacuados junto a los de los bloques 1, 2 y 3 el pasado 27 de noviembre debido a preocupaciones por posibles colapsos estructurales. Las primeras inspecciones revelaron problemas en el número 4, que llevaron a una revisión de la infraestructura de los otros edificios de la zona.
Hasta el momento, solo los vecinos del bloque 1 han podido regresar a sus hogares, disfrutando de la Navidad en sus residencias, mientras que los inquilinos de los bloques 2 y 3 aún deben esperar un tiempo adicional para su regreso debido a la magnitud de las obras que se requieren.
Para garantizar la seguridad de los edificios afectados, se ha iniciado un proceso de apuntalamiento. En este momento, se están finalizando los proyectos técnicos necesarios para fortalecer los pilares y comenzar las obras de rehabilitación.
En una reunión reciente, la empresa encargada de la obra y el equipo de arquitectos se encontraron con los vecinos del bloque 4 para proporcionarles una actualización sobre la situación actual.
“Nos han presentado un presupuesto que no es definitivo, ya que dependerá de los hallazgos que surjan durante las obras; como sabemos, siempre hay imprevistos”, comentó Yolanda Sanagustín, una de las vecinas afectadas. Este presupuesto se ha considerado “abierto” para tener en cuenta cualquier eventualidad.
Las obras comenzarán en el bloque 4 y, a medida que se completen, se trasladarán a los bloques 2 y 3. Sanagustín mencionó que "no se podrá comenzar en el block 2 y 3 hasta que el 4 esté finalizado", lo que hace que el regreso a la normalidad dependa de la celeridad de los trabajos.
Si todo marcha según lo previsto, hay optimismo sobre que algunas obras puedan concluir para el verano, aunque Sanagustín se mantiene cautelosa sobre si podrán regresar a sus hogares en ese período.
A pesar de las preocupaciones iniciales que hablaban de un año de desalojo, ha expresado que se siente “un poco más tranquila” por la información recibida, ya que anticipaba un coste mayor para las reparaciones. “Seré cautelosa; siempre hay imprevistos en cuanto a costos y tiempos, no quiero hacerme ilusiones sobre volver a estar en mi casa en San Lorenzo”, añadió.
El Gobierno de Aragón ha lanzado recientemente un llamado a la acción con ayudas para particulares que han perdido su vivienda habitual debido a situaciones extraordinarias o catastróficas, una oportunidad a la que los afectados de Santa Clara podrán acceder.
Por su parte, el Ayuntamiento de Huesca ha incorporado en su presupuesto de 2026 un fondo de 333.000 euros que puede ampliarse, aunque aún no se han concretado las bases de este apoyo.
Además, un total de 51 personas impactadas por el desalojo de Santa Clara han sido reubicadas en nuevas instalaciones, incluyendo la Cruz Blanca, residencia de las Carmelitas de Cáritas, y la residencia de sacerdotes del Obispado.
El Consistorio de Huesca se compromete a garantizar alojamiento y alimentación completa, que abarca desayuno, comida y cena, hasta que las familias afectadas puedan regresar a sus hogares. Este servicio continuará siendo gestionado por las cocineras del refugio municipal, asegurando el mismo nivel de atención que se ha proporcionado hasta ahora.
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.