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Teruel Existe interroga a Bancalero sobre su concepto de transparencia y descarta el alarmismo en sus críticas.

Teruel Existe interroga a Bancalero sobre su concepto de transparencia y descarta el alarmismo en sus críticas.

TERUEL, 19 de junio. En medio de crecientes inquietudes, Manolo Gimeno, representante de la iniciativa Teruel Existe, ha rechazado las acusaciones de alarma excesiva respecto a la crítica situación del Hospital 'Obispo Polanco' en la capital turolense. Ha instado al consejero de Sanidad de Aragón, José Luis Bancalero, a reflexionar sobre lo que realmente significa la transparencia en la gestión sanitaria.

Gimeno retó a Bancalero a visitar Teruel y hablar con los ciudadanos comunes, en lugar de buscar la opinión de aquellos que lo respaldan ciegamente. Reiteró que el verdadero alarmismo proviene de la falta de acción del consejero, en lugar de las denuncias fundamentadas que hace Teruel Existe sobre la crítica situación en la que se encuentra el hospital.

En su discurso, destacó la situación crítica de los servicios de Ginecología y Obstetricia, que podrían verse forzados a cerrar paritorios si no se logra la contratación de especialistas o la cobertura de guardias. Según él, esto exigiría a los médicos en plantilla asumir hasta 20 guardias mensuales, una carga absolutamente insostenible, mientras que en el Hospital Servet de Zaragoza se cuentan con 65 especialistas disponibles.

El portavoz de Teruel Existe también subrayó que la situación del hospital ha sido comunicada a sus superiores desde octubre pasado. Sin embargo, a solo unos días de la crisis prevista, no se ha implementado ninguna solución real. Según Gimeno, los recientes intentos de Bancalero por cubrir las vacantes con especialistas de otras provincias reflejan una respuesta tardía a las demandas de la comunidad.

“Que ahora se busquen soluciones de emergencia indica un profundo nivel de desidia”, afirmó. Según él, este tema no debería haber llegado a este punto si se hubieran tomado decisiones adecuadas con antelación.

Además, Gimeno enfatizó que el desafío en la atención hospitalaria en Teruel va más allá de la escasez de personal. Se refirió a la realidad de las guardias necesarias para atender emergencias, como un problema central que afecta a la calidad del servicio de salud en la región.

El portavoz ofreció un recorrido histórico sobre la creación de Teruel Existe, que surgió como respuesta a la necesidad de defender los servicios esenciales, como el ferroviario y sanitario. La plataforma, que incluye a diferentes grupos ciudadanos, ha trabajado para visibilizar el déficit de atención que sufre la provincia.

Recordó un caso marcado por la urgencia, cuando un joven sufrió un grave accidente en 1998 y fue trasladado en condiciones imperiosas a través de una furgoneta familiar, ya que no había ambulancias disponibles. Este suceso fue un catalizador para la formación de la Plataforma Pro Helicóptero, que luchó por un transporte sanitario adecuado en la región.

La plataforma, que ha vivido numerosas vicisitudes y ha visto a muchos voluntarios y ciudadanos unirse a la causa, fue fundamental en la formación de la Coordinadora Ciudadana Teruel Existe en 1999. Desde entonces, manifestaron su compromiso de luchar por una sanidad digna para los turolenses y aseguraron que continuarán denunciando falencias en el sistema.

Gimeno también hizo hincapié en la propuesta presentada al Congreso en 2020, que surgió de una colaboración con 75 entidades locales y que ofreció diversas medidas para mejorar la situación socioeconómica de Teruel, incluyendo aspectos cruciales de la salud pública.

Entre las sugerencias se contemplaban mejoras en la atención primaria y un pacto de Estado por la sanidad. Sin embargo, lamentó que una propuesta para la profesionalización en la gestión de la salud no fue aceptada, lo que, según él, perpetúa la ineficiencia en la administración sanitaria.

Finalmente, resaltó que a pesar de que la sanidad pública tiene un presupuesto que supera los 100.000 millones de euros, muchas jurisdicciones se ven dirigidas por personas sin la formación adecuada en gestión sanitaria. Esto pone de manifiesto una desconexión alarmante entre la política y la atención sanitaria efectiva, según concluyó Gimeno.