24h Aragón.

24h Aragón.

La vibrante celebración de la Resurrección de Jesús cierra la conmovedora Semana Santa en Andorra (Teruel).

La vibrante celebración de la Resurrección de Jesús cierra la conmovedora Semana Santa en Andorra (Teruel).

La Semana Santa en Andorra, una localidad de la provincia de Teruel, ha llegado a su clímax con la emotiva procesión de Jesús Resucitado, que cierra un ciclo de reflexión y espiritualidad en esta época del año. Las calles se llenaron de color blanco gracias a las túnicas de los miembros de la Cofradía de Jesús Resucitado, quienes, en un ambiente festivo y de alegría, recorrieron el municipio al son de jotas que celebraban la resurrección del Cristo, una magnífica escultura de 1,80 metros tallada en cedro americano por el artista Luis Espinosa López, acompañada por la figura de María Magdalena.

El Sábado Santo, la atención se centró en la procesión de La Soledad, en la que destacó el único paso: el de la Virgen de los Dolores, conocida cariñosamente como "La Dolorosa". Este momento especial estuvo a cargo de las Esclavas de la Virgen, quienes, con su devoción y entrega, acompañaron a la imagen en su recorrido.

Una de las procesiones más vibrantes fue, sin duda, aquella en la que los tambores y bombos resonaron con más fuerza. Miembros de distintas cofradías se sumaron a esta celebración, uniéndose a la marea de andorranos que llenaron la plaza de la Iglesia con su música, tocando hasta el último instante, creando un ambiente de comunidad y tradición.

El evento también fue presenciado desde el balcón de La Comarca por Aitor Pes, presidente de la Cofradía del Cristo de los Tambores y Bombos, junto a Ángel Villanueva, quien con su corneta marcó el final de los redobles, un momento que simbólicamente anunció el inicio de la vigilia pascual.

Entre los asistentes se encontraba también el pregonero de esta Semana Santa, Juan Ramón Galve Bielsa, quien tuvo el privilegio de observar desde primera fila la ferviente participación de la comunidad. Con la señal de Aitor Pes, el estruendo de los tambores se detuvo y un profundo silencio envolvió el ambiente, dando inicio así a la vigilia pascual en la Iglesia Parroquial, un instante que invita a la reflexión y a la celebración de la renovación espiritual.