El Gobierno de Aragón cede a Vox en Bachillerato y descuida la escuela pública
La cesión del Bachillerato a Vox en Aragón preocupa a las familias, que temen que la política priorice intereses en lugar de la educación pública.
La decisión de que el próximo curso el Bachillerato sea gestionado en parte por Vox ha levantado ampollas en la comunidad educativa y entre las familias. Para quienes envían a sus hijos a la escuela pública, esto significa que sus recursos y decisiones pueden estar cada vez más condicionados por intereses políticos y no por las necesidades reales de los estudiantes.
Este cambio podría afectar directamente a la calidad y la igualdad en la educación, poniendo en riesgo la gratuidad y la atención a la diversidad. En la práctica, muchas familias temen que la política se imponga sobre la educación, dejando de lado las prioridades que realmente importan a los alumnos y a los docentes.
Los ciudadanos de a pie deben preguntarse qué implica esto para sus hijos y para el futuro de la escuela pública en Aragón. La prioridad de un sistema educativo fuerte y accesible se ve amenazada si las decisiones importantes se toman en función de intereses partidistas o de grupos con otros objetivos.
Lo que puede pasar ahora es que, si esta tendencia continúa, la inversión en infraestructuras, comedores y recursos para los centros públicos siga perdiendo peso. Los afectados, especialmente las familias y los docentes, deberían exigir claridad, participación y un compromiso firme con la educación universal y gratuita.
Es fundamental que la ciudadanía se movilice, reclame sus derechos y exija que las decisiones educativas vuelvan a centrarse en las necesidades de los alumnos y las comunidades. Solo así podremos defender una educación pública de calidad para todos.