El fuego bacteriano arrasa con 700 hectáreas de frutales en Aragón y pide ayuda urgente
La enfermedad del fuego bacteriano está destruyendo más de 700 hectáreas de frutales en Aragón, y los agricultores claman por soluciones reales.
Este problema afecta especialmente a las comarcas de Calatayud y Valdejalón, donde más de 200 fruticultores se enfrentan a la pérdida de sus cultivos sin una ayuda efectiva. La bacteria Erwinia amylovora obliga a arrancar árboles, pero las ayudas actuales no cubren ni la mitad de los gastos, dejando a los agricultores en la cuerda floja.
La consecuencia más dura: muchos frutales de pepita, que tardan años en crecer, están siendo destruidos sin que haya un plan claro para recuperar el sector. La falta de apoyo real y medidas eficaces pone en riesgo toda una economía local, que vive de la fruta y el campo.
Para quienes vivimos en Aragón, esto significa que nuestros frutales, nuestro paisaje y nuestra economía rural están en peligro. La pérdida de cultivos no solo afecta a los agricultores, sino a toda la comunidad que depende de esta actividad.
¿Qué puede pasar ahora? Los afectados deben exigir a las autoridades que reorienten las ayudas, que sean más justas y efectivas. El gobierno debe escuchar las reclamaciones y actuar con urgencia para frenar esta crisis y proteger nuestro campo.