El Bosque de los Zaragozanos comienza a reforestar en tierras donadas por la CHE junto al Canal Imperial.
El pasado 24 de marzo, Zaragoza dio un importante paso hacia la sostenibilidad con el lanzamiento del ambicioso proyecto conocido como El Bosque de los Zaragozanos. Este programa se centra en la reforestación de áreas en el Canal Imperial de Aragón, abarcando una superficie de aproximadamente 25 hectáreas a lo largo de 15 kilómetros, con especial énfasis en la margen izquierda del canal, gracias a la cesión de terrenos por parte de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).
Las primeras plantaciones, iniciadas el martes, incluyen especies como pinos, sabinas albares, encinas, almendros y olmos. En la presentación del proyecto, la alcaldesa de la ciudad, Natalia Chueca, estuvo acompañada por Carlos Arrazola, presidente de la CHE, y Pablo Pevidal, director del área de Acción Climática y Bioeconomía de la organización ECODES.
La CHE, organismo que actúa bajo el paraguas del Ministerio para la Transición Ecológica, ha formalizado su colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza mediante este significativo proyecto, que se considera el más relevante de naturalización urbana y periurbana en la historia de la ciudad. La firma de un protocolo de colaboración entre ambas entidades está programada para mayo de 2024, lo que permitirá el uso de parcelas en las cercanías de Garrapinillos y Valdegurriana para el desarrollo de futuras iniciativas.
El evento de presentación no solo atrajo a autoridades locales, como la consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, y el alcalde del barrio de Garrapinillos, Mariano Blasco, sino también a estudiantes de la zona, reflejando el interés y participación de la comunidad en este importante esfuerzo ambiental.
Con el inicio de las plantaciones, la alcaldesa Chueca resaltó cómo el Bosque de los Zaragozanos no es solo un proyecto de reforestación, sino un factor de transformación que ya se vislumbra en otras áreas recuperadas. "Espacios que antes estaban degradados han vuelto a la vida, ayudando a detener la pérdida de biodiversidad y generando nuevos entornos de bienestar para la ciudadanía", indicó.
El objetivo primordial de esta reforestación es establecer un corredor verde a lo largo del Canal Imperial de Aragón, comenzando por la zona de Garrapinillos. La colaboración entre la CHE y el Ayuntamiento busca sumar esfuerzos en pro del medio ambiente y el desarrollo de espacios naturales interconectados.
Carlos Arrazola destacó la importancia del trabajo conjunto en la mejora del medio ambiente, subrayando que el protocolo del Bosque de los Zaragozanos es un claro ejemplo de cómo se pueden alinear objetivos entre diferentes administraciones. Asimismo, señaló que el trabajo de la CHE en los ríos Ebro, Gállego y Huerva se complementa con la labor del Ayuntamiento, especialmente en la recuperación de los cauces urbanos.
Pablo Pevidal, de ECODES, enfatizó que la plantación a lo largo de los 15 kilómetros del canal representa un avance estratégico en la creación de un gran corredor verde que conectará el periurbano de Zaragoza con el centro de la ciudad. "No se trata simplemente de plantar árboles, sino de tejer una red que permita la interconexión de espacios naturales", agregó.
En cuanto a la diversidad de especies, se introducirá una variedad de olmo resistente a la grafiosis, una enfermedad que ha devastado a los olmos en España durante años. Además, se incluirán almendros, típicos de la región del Valle del Ebro.
Durante marzo y abril se está desarrollando la fase final de la temporada de plantaciones de El Bosque de los Zaragozanos, con la meta de alcanzar al menos 50 nuevas hectáreas, equivalentes a unos 50,000 nuevos árboles y arbustos que se distribuirán en diversas áreas urbanas y periurbanas de Zaragoza.
Los trabajos se concentran en los montes de La Plana y Peñaflor, con un enfoque especial en los 10 hectáreas del primer bloque del Canal Imperial y proyectos adicionales como la Olmeda de Torre Ramona y mejoras urbanas en el distrito de San José.
Con la culminación de estas nuevas 50 hectáreas, se superará el hito de 255,000 árboles y arbustos plantados en este innovador proyecto de naturalización urbana, reflejando el compromiso del Ayuntamiento de Zaragoza y ECODES con un futuro más sostenible y saludable para todos sus ciudadanos.