Vaquero advierte que la inestabilidad geopolítica obliga al Gobierno español a implementar reformas fundamentales.
En Zaragoza, a 26 de marzo, la vicepresidenta del Gobierno de Aragón en funciones, Mar Vaquero, ha hecho un llamado urgente a la acción durante una conferencia de prensa. La consejera de Presidencia, Economía y Justicia destacó la "incertidumbre" provocada por la guerra en Irán, subrayando la necesidad de que el Gobierno de España implemente "medidas estructurales" para hacer frente a esta situación crítica.
Tras asistir a la presentación de un informe de KPMG en la sede de CEOE, Vaquero expresó su preocupación por el impacto que la crisis podría tener en las familias y empresas. Reclamó que se tomen acciones que no solo beneficien al sector empresarial, sino que también respalden a las familias, quien ya se encuentran en una situación de vulnerabilidad a raíz de las decisiones políticas previas del Gobierno central.
La vicepresidenta hizo énfasis en la urgencia de aplicar políticas que aborden, de forma real, el empobrecimiento de la clase media y de las familias, afirmando que: "Es tiempo de actuar; necesitamos medidas concretas que mitiguen esta situación".
A pesar de la incertidumbre actual, Vaquero aseguró que la Comunidad Autónoma de Aragón se mantiene en movimiento y sigue apostando por el desarrollo tecnológico. Mostró una perspectiva optimista, destacando que la región puede superar este desafío geopolítico gracias a su potencial para seguir invirtiendo y colaborando con el sector empresarial.
En una reciente reunión del Consejo Asesor de Internacionalización, Vaquero y otros agentes sociales han analizado el impacto de la guerra de Irán y el plan de acción a seguir. Reiteró que el objetivo es ayudar tanto a las empresas como a las familias y trabajadores, recordando que es crucial pensar en todas las partes afectadas.
Entre las medidas propuestas, Vaquero mencionó la importancia de los aplazamientos fiscales para proporcionar mayor liquidez, así como la necesidad de diversificar mercados. También se hizo mención al papel de las sociedades públicas como Sodiar y Avalia, aunque se reconoció que las capacidades del Gobierno de Aragón en este contexto son limitadas.