Los pueblos de Riglos exigen transparencia tras el incendio y las obras en la A-132
La seguridad de los vecinos de Riglos sigue en duda. Un incendio en esta zona ha puesto en jaque la información que el Gobierno de Aragón debería facilitar sobre las obras de la A-132. La falta de datos claros ha provocado la indignación de los afectados, que temen por su protección.
Los municipios afectados denuncian que no tienen acceso a informes, evaluaciones o protocolos que expliquen cómo se están realizando las obras y si son seguras. La situación se complica más aún con la prisión provisional de un trabajador implicado en el incendio, lo que levanta sospechas sobre las condiciones del trabajo y la seguridad en la zona.
Esto significa que los vecinos y ayuntamientos no saben si las obras cumplen con las garantías necesarias para evitar futuros accidentes o incendios. La falta de información impide que puedan tomar decisiones informadas o exigir medidas de protección, dejando en el aire su seguridad y tranquilidad.
Para los ciudadanos, esto se traduce en una sensación de vulnerabilidad. No entender qué riesgos corren ni qué controles existen, genera miedo y desconfianza en las instituciones. La transparencia no es solo un derecho, sino una necesidad para sentirnos seguros en nuestro día a día.
Ahora, lo que puede pasar es que los afectados continúen reclamando respuestas y que las instituciones responsables actúen con más claridad. Es crucial que el Gobierno de Aragón facilite toda la documentación y explique qué controles y medidas de seguridad se están aplicando en las obras. Solo así, podremos entender si estamos protegidos o en peligro.
Lo más importante ahora es que los vecinos y alcaldes sigan exigiendo información, y que las autoridades actúen con responsabilidad. La seguridad no puede quedar en manos de la judicialización o la sombra de la duda: la transparencia es la clave para evitar tragedias y recuperar la confianza.