Garriga (Vox) sostiene que incluir a sus portavoces en las negociaciones con el PP marca el inicio de una "nueva etapa".
BARCELONA, 28 de marzo.
Ignacio Garriga, secretario general de Vox, ha destacado que las negociaciones con el Partido Popular (PP) han entrado en una "nueva fase", lo que podría facilitar la formación de gobiernos autonómicos en Extremadura, Aragón y Castilla-La Mancha. Esta evolución incluye la incorporación de portavoces nacionales de Vox especializados en diversas áreas, lo que promete un enfoque más estructurado en torno a las decisiones políticas a implementar.
Durante una entrevista concedida a Europa Press, Garriga criticó abiertamente la actitud del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sugiriendo que se abstenga de obstaculizar las negociaciones y permita que los líderes regionales mantengan el diálogo. Garriga sostiene que la comunicación entre los partidos se ha vuelto más fluida en comparación con meses atrás.
El dirigente de Vox expresó su preocupación por el aparente interés de Feijóo en lo que opine el PP europeo desde Bruselas en lugar de centrarse en las necesidades de los ciudadanos españoles. En su opinión, cualquier acuerdo de coalición requerirá que el PP reevalúe ciertas políticas que comparten con el PSOE.
Garriga dejó claro que fijarán plazos al PP, aunque no concretó fechas específicas para la formación de los gobiernos, aclarando que "plazos significa, entre otras cosas, tener unos presupuestos a tiempo".
Afirmó que están trabajando en una negociación compleja pero recalcó que Vox no está estancando ningún proceso y acusó al PP de mentir al respecto. Además, mencionó que están asegurando las negociaciones ante posibles variaciones en la postura del PP, recordando un caso anterior donde Vox se retiró de los gobiernos tras un desacuerdo sobre el manejo de inmigrantes.
En el caso de Extremadura, Garriga confía en que las negociaciones avanzan de forma satisfactoria y que hay oportunidades para llegar a un acuerdo programático en abril, subrayando la responsabilidad de Vox para evitar nuevas elecciones.
Cuando se le preguntó acerca de las críticas que enfrenta la actual dirección de Vox por parte de exdirigentes como Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, Garriga desestimó cualquier indicio de crisis interna, sugiriendo que aquellos que critican podrían acabar uniéndose al PP.
Garriga acusó al PP, al PSOE y a ciertos medios de comunicación de intentar desestabilizar a Vox y concluyó que no le sorprendería si los críticos terminasen formando parte de las filas del PP.
El líder de Vox hizo hincapié en que su partido mantiene un discurso coherente en todo el país, en contraste con la aparente discordancia en el PP, donde las declaraciones de Feijóo pueden diferir de las de los presidentes autonómicos, algo que considera que molesta al PP.
Aseguró que Vox no temerá tomar decisiones difíciles si es necesario, manteniendo que las normas se aplican sin excepciones a todos los miembros, desde el afiliado más antiguo hasta el más reciente. Destacó que es injusto que personas que anteriormente respaldaban ciertas decisiones ahora las cuestionen.
Garriga indicó que la confusión generada por estas críticas ha llevado a Vox a actuar con firmeza. "No podemos permitir que se difundan calumnias, injurias y mentiras sobre decisiones que fueron aprobadas recientemente en los órganos internos del partido", sentenció.
En el ámbito internacional, se le cuestionó acerca de la posición de Vox respecto a la guerra en Oriente Medio. Garriga manifestó que el partido aprecia a aquellos que apoyaron el derrocamiento del régimen que oprimía a su pueblo, pero subrayó que un conflicto internacional no es lo que necesitan los españoles. Además, criticó al presidente Pedro Sánchez por aprovecharse de la guerra para desviar la atención de sus propias políticas.
Finalmente, Garriga rechazó la noción de que exista una asociación entre Vox y Estados Unidos, considerándola una narrativa manipulada por el Gobierno español para desestabilizar a su partido. En relación a la política del presidente estadounidense, subrayó que cada uno tiene su manera de hacer política y que Vox no actúa como portavoz ni de EE.UU. ni de Donald Trump.