Aragón exige al MITECO que honre sus promesas sobre el Nudo Mudéjar.
El pasado 25 de marzo en Zaragoza, el Consejo de Gobierno aragonés se reunió para abordar la delicada situación que rodea al Nudo Mudéjar, un proyecto crucial para las localidades afectadas por el cierre de la Central Térmica de Andorra. Junto con la preocupación manifestada por los representantes del Gobierno regional, se ha formalizado un acuerdo en el que se exige al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) que cumpla con los compromisos socioeconómicos previamente establecidos, que han sido drásticamente reducidos, lo que ha generado un clima de incertidumbre y preocupación, como afirmó la vicepresidenta en funciones, Mar Vaquero.
El proyecto Nudo Mudéjar, considerado vital para la economía de Teruel, tiene como objetivo mitigar el impacto negativo que el cierre de la central térmica ha tenido en el empleo, los ingresos locales y la actividad económica en la región. En 2021, el MITECO lanzó un concurso estatal de Transición Justa, que en 2022 se tradujo en la asignación a Enel Green Power España de una capacidad de evacuación de 1.202 MW para proyectos de energías renovables, con una inversión estimada de 1.660 millones de euros y un plan adicional de 72 millones destinado al desarrollo socioeconómico local.
Según la propuesta original, el Nudo Mudéjar debía generar 380 empleos directos y casi 6.000 indirectos, significando un impulso considerable para la diversificación económica en la comarca. Sin embargo, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) emitida en febrero de 2026 ha introducido nuevas condiciones que, de acuerdo con reportes de medios, llevarían a la promotora a reestructurar el proyecto, haciendo que la capacidad de evacuación se reduzca de forma drástica a tan solo 406 MW.
Ante esta preocupante realidad, los miembros del Consejo de Gobierno se comprometieron a mantener su apoyo al Nudo Mudéjar y a su plan socioeconómico, al tiempo que expresaron su rechazo contundente a la reducción del proyecto, subrayando que esto tendría graves consecuencias para Teruel y Aragón en términos de inversión, empleo y desarrollo territorial. Además, han manifestado su disposición a apoyar a los municipios y al tejido social de la comarca ante esta adversidad.
El Ejecutivo aragonés ha instado al Gobierno de España a cumplir con los compromisos establecidos y a implementar medidas que aseguren el aprovechamiento de la capacidad de evacuación no utilizada para fomentar nuevos proyectos que propicien la reindustrialización y la revitalización económica de la región.
Mar Vaquero subrayó la importancia del Nudo Mudéjar, considerando que representaba una oportunidad única para transformar la economía de Teruel tras el cierre de la central térmica. Desde el Consejo de Gobierno, han expresado su preocupación por los retrasos y recortes que, desde su perspectiva, son consecuencia de la falta de acción del MITECO, y afirmaron que tienen la intención de seguir luchando por el cumplimiento de los compromisos y el desarrollo de la región.
La consejera de Economía en funciones reiteró que los municipios afectados han dependido históricamente de la actividad de la térmica, y que la situación actual pone en riesgo las oportunidades de futuro que se habían planteado. Vaquero destacó que el recorte del proyecto representa un grave perjuicio para Teruel y que se traducirá en un impacto significativo para la población de la región.
Además, insistió en que la situación constituye un incumplimiento de acuerdos, cuya repercusión, además de coyuntural, afecta de manera estructural al futuro de la comarca. Esto no solo podría comprometer proyectos esenciales, sino que también requeriría una clara compensación si el Gobierno de España no cumple con sus compromisos.
Desde el Gobierno de Aragón se ha planteado la necesidad de instar al MITECO a garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos, asegurando que aún hay margen para rectificar y recobrar el nivel de inversión y empleo comprometido.
Mar Vaquero ha calificado la situación actual como "un duro golpe" para la zona, y ha enfatizado la necesidad de que el Gobierno de Aragón exija responsabilidades sobre la drástica reducción del proyecto. Además, se ha propuesto solicitar una reunión con el MITECO para expresar su rechazo a esta situación, algo que debería haber sido iniciativa del propio ministerio para buscar soluciones relevantes y explicar las razones detrás de la reducción del proyecto.