Aragón abandona a menores migrantes por decisión política, ¿qué nos afecta a todos?
El Gobierno de Aragón no participará en las reuniones clave para gestionar la acogida de menores migrantes no acompañados. Esto puede parecer solo un asunto de política, pero tiene un impacto directo en nuestra comunidad y en la protección de los más vulnerables.
La decisión del presidente Azcón de no estar presente en estas reuniones deja a Aragón sin voz, facilitando que Vox marque la agenda. Mientras tanto, los menores en situación de vulnerabilidad siguen sin atención ni recursos adecuados, una realidad que nos afecta en la calle y en nuestra conciencia colectiva.
Al no participar, Aragón renuncia a influir en las decisiones que marcarán su propia política de acogida y protección infantil. Esto puede traducirse en menos recursos, menos protección y mayor inseguridad para las familias y niños que necesitan ayuda en nuestra región.
Para los ciudadanos, esto significa que una parte de Aragón corre el riesgo de quedar en el olvido, con menores sin la atención que merecen. La indiferencia o el silencio solo alimentan la desigualdad y la injusticia, afectando la convivencia en nuestras calles.
¿Qué podemos hacer ahora? Exigir a nuestros representantes que prioricen los derechos humanos por encima de los pactos políticos. La protección de los menores no puede ser un juego político, sino una responsabilidad de todos. Debemos estar atentos y exigir acciones concretas para que Aragón no quede atrás en la defensa de su infancia.
El futuro de estos niños, y también el nuestro, depende de que tomemos conciencia y reclamemos un cambio. La próxima reunión, las decisiones y las políticas que se adopten definirán si Aragón se pone del lado de la solidaridad o de la indiferencia.