25 años del asesinato de Giménez Abad: ¿Qué significa para Aragón el silencio sobre ETA?
Hace 25 años, un político aragonés fue asesinado por ETA. La historia vuelve a la memoria y revela cómo el terrorismo aún deja huella en nuestra comunidad.
El acto en homenaje a Manuel Giménez Abad pone en evidencia que, aunque pasen los años, las heridas del terrorismo no sanan fácilmente. La lucha por mantener viva la memoria y exigir justicia sigue siendo necesaria para que no se olvide lo ocurrido. La amenaza de la violencia y la manipulación política están todavía presentes, y la ciudadanía debe estar alerta.
Este aniversario no solo conmemora una pérdida personal, sino que también pone sobre la mesa la importancia de recordar para no repetir. La historia nos advierte que el terrorismo busca dividir y sembrar odio, pero también nos recuerda que la unidad y la memoria son las mejores armas contra ello. La falta de reconocimiento y la manipulación política pueden hacer que el pasado vuelva a resurgir con fuerza.
Para los ciudadanos de Aragón, esto significa que mantener viva la memoria de las víctimas es un acto de justicia y de defensa de la democracia. Es fundamental que las instituciones no olviden ni normalicen la violencia, sino que trabajen por la verdad y la reparación. La historia nos enseña que la impunidad alimenta la barbarie y que solo así evitamos que hechos similares vuelvan a repetirse.
¿Qué deberían hacer los afectados y la sociedad? Seguir reclamando justicia, apoyando a las víctimas y vigilando que las instituciones mantengan una postura firme contra toda forma de terrorismo. La memoria activa es la mejor herramienta para fortalecer nuestra democracia y garantizar que nunca se olviden los crímenes del pasado.