Frankfurt Aragón
- Dirección Av. de Huesca, 8, 22640 Formigal, Huesca
- Localidad Formigal (Huesca)
- Teléfono 974 49 01 03
- Web frankfurtaragon.com/
Horario
- domingo: De 13:00 a 16:00, De 20:00 a 23:00
- lunes: De 13:00 a 16:00, De 20:00 a 23:00
- martes: Cerrado
- miércoles: De 13:00 a 16:00, De 20:00 a 23:00
- jueves: De 13:00 a 16:00, De 20:00 a 23:00
- viernes: De 13:00 a 16:00, De 20:00 a 23:00
- sábado: De 13:00 a 16:00, De 20:00 a 23:00
Opiniones de clientes
La comida está buena y la atención es muy buena también. Los platos son sencillos sin demasiada elaboración ni muy decorados pero al menos están buenos de sabor. Las reacciones no son muy grandes pero no te quedas con hambre. Eso sí el precio es muy caro para la comida que es. Vale que sea precio de turista de estación de esquí pero aún así es excesivo para mi gusto.
Dos palabras. Decepcionante y Timo Las fotos hablarán por si solas. Y observar bien. Lo que veis es un menú para dos personas por 66€,,, además de caro y pobre con una calidad malísima. Para no volver. Nada recomendable
Tras una larga sesión de esquí y antes de volvernos a nuestra ciudad comimos en este restaurante situado en Formigal pueblo. En nuestro caso elegimos una serie de raciones para compartir y varios postres y ninguno defraudó. Las albóndigas tenían pinta de ser caseras y la salsa que las bañaba estaba buenísima. Las patatas bravas estaban hechas con una especie de forma de patatas gajo, tostaditas por fuera y bien cocidas por dentro. Ojo porque eran bravas, así que los que tengan baja tolerancia al picante mejor que no las coman, para los que sí muy recomendables. Las croquetas de cocido, como si estuviera en casa de mi abuela; el canelón de rabo de toro increíble, así como la salsa que la acompañaba; quizás lo menos destacable las alcachofas con foie, que si bien el punto de la alcachofa era perfecto, en mi caso eché de menos un poco más de foie. Por otra parte en cuanto a los postres tanto la tarta de queso como la natilla se notaban que eran caseras y estaban buenísimas. Especialmente a destacar la tarta de queso, de las de horno, con un sabor muy agradable a queso y en un buen punto de cocción. El servicio fue rápido, atento y amable sin nada que objetar. Muy recomendable comer allí después de la jornada de esquí o si se está de paso. Precio medio por comensal con bebidas y cafés incluidos: 25 euros