ZARAGOZA, 13 Nov.
En los últimos tres años, el servicio de teleasistencia en Zaragoza ha experimentado un notable crecimiento del 56%, alcanzando un total de 24,300 usuarios, lo que representa un aumento de 8,711 personas. Este avance ha sido respaldado por un presupuesto municipal de 2,8 millones de euros, cifra que se incrementará en 2026 para continuar mejorando la atención a los ciudadanos más necesitados.
La teleasistencia no solo responde a emergencias de manera inmediata, sino que también desempeña un papel crucial en la lucha contra la soledad no deseada. Con un enfoque personalizado para cada uno de los 24,300 usuarios, se busca fomentar la autonomía personal y permitir que las personas mayores permanezcan el mayor tiempo posible en su hogar y en su comunidad.
De estas personas, el 74% (17,925) utilizan el servicio de manera preventiva gracias a los fondos propios del Ayuntamiento de Zaragoza. El 26% restante (6,375) requiere teleasistencia por razones de dependencia, con su financiación asumida por el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS).
La empresa Atenzia es la encargada de proporcionar este servicio en Zaragoza, ofreciendo atención telefónica las 24 horas del día, durante todo el año, garantizando así una respuesta inmediata ante cualquier situación que pueda surgir.
En una reciente presentación, la consejera municipal de Políticas Sociales, Marian Orós, destacó las mejoras introducidas en el contrato de 2023, que incluye la instalación de 940 dispositivos periféricos inteligentes. Estas herramientas permiten una detección temprana de situaciones de riesgo y facilitan la gestión inmediata de emergencias.
De los dispositivos mencionados, 303 son sensores de presencia que advierten sobre la inactividad en el hogar; 129 detectores de caídas que alertan automáticamente de accidentes; y 5 detectores de gas que emiten señales en caso de fugas. Además, se han incorporado 209 dispositivos de teleasistencia móvil, que permiten una cobertura más amplia y activa para prevenir la desorientación en los usuarios.
La activación de un botón SOS en estos dispositivos juega un papel crucial, ya que permite a los usuarios solicitar ayuda tanto dentro como fuera de sus hogares, enviando una señal prioritaria a la central, que localiza al usuario y establece una comunicación directa para valorar la situación y movilizar recursos si es necesario.
Orós enfatizó que el Ayuntamiento de Zaragoza está comprometido con la innovación tecnológica al servicio de la comunidad, lo que conlleva beneficios en términos de seguridad y prevención para los ciudadanos más vulnerables.
Estas mejoras se inscriben dentro del Modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP), donde cada usuario recibe un servicio adaptado a sus necesidades y preferencias. Esto implica una evaluación integral en áreas funcional, social, de salud y mental, seguida de la elaboración de un Plan de Atención Personalizado que se revisa de manera periódica.
Adicionalmente, se han creado protocolos específicos para situaciones delicadas, como el duelo o el maltrato, así como programas de seguimiento para personas con patologías crónicas, asegurando así un enfoque integral en la promoción de la autonomía y el envejecimiento activo.
El objetivo fundamental de todas las administraciones, y en particular del Ayuntamiento, es que las personas mayores y dependientes “puedan permanecer en sus hogares el mayor tiempo posible, en un ambiente seguro y de calidad”, como subrayó Orós.
La consejera también elogió la destacada red de centros de convivencia para mayores, que facilitan la socialización y la autonomía, resaltando el papel vital que juega la teleasistencia en un enfoque global hacia el bienestar de las personas mayores.
Respecto a la lista de espera para acceder al servicio de teleasistencia, Orós explicó que aunque es inviable eliminarla por completo, se ha trabajado para que sea “pequeña y asumible”, y anticipó que en el presupuesto de 2026 se buscará incrementarla moderadamente para mejorar la atención y reducir el tiempo de espera.
En el último año, con la colaboración del Gobierno de Aragón y el esfuerzo del Ayuntamiento, se logró reducir la lista de espera a cero, y actualmente se está evaluando la inclusión de nuevas solicitudes. "Nuestra meta es que la teleasistencia sea un servicio con una lista de espera estructuralmente manejable", afirmó.
Sobre el perfil de los usuarios, la consejera indicó que en su mayoría son mujeres, a menudo viudas o solteras, con una edad promedio que ronda los 85 años. “Este perfil se mantiene estable”, agregó.
Finalmente, Orós subrayó que la teleasistencia desempeña un papel relevante en la prevención de la soledad no deseada y en la promoción de la socialización entre mayores. “Es un servicio integral, que busca que las personas puedan permanecer en su domicilio el mayor tiempo posible”, concluyó.
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