La Fundación Santa María de Albarracín finaliza la restauración de la histórica fuente medieval en Pitarque, Teruel.
En enero de 2026, el Centro de Restauración de la Fundación Santa María de Albarracín dará un paso significativo en la reenventiva del patrimonio histórico de la provincia de Teruel al implementar un nuevo sistema de iluminación en la emblemática fuente medieval de Pitarque. Este proyecto concluirá el proceso de restauración que comenzó a principios de este año, revitalizando así uno de los tesoros culturales más destacados de la región.
La propuesta busca que el agua, elemento central de este antiguo manantial, proyecte luz durante la noche, transformando el entorno en un espacio mágico que invite a la contemplación y el disfrute. La idea es crear una atmósfera única que realce la belleza del paisaje natural y del patrimonio arquitectónico.
Representantes de la Fundación han compartido con Europa Press que la fuente, ya restaurada, no solo representa un símbolo excepcional de Pitarque, sino que también guarda un valor cultural significativo para el Maestrazgo, ya que está vinculada con el nacimiento del río Pitarque. Este rincón de la localidad es conocido por sus abundantes manantiales, que aportan vida y frescura a la zona.
Con una estructura que data de tiempos remotos, la fuente se encuentra labrada en una cueva, con una bóveda que destaca por su antigüedad. Posee un amplio pilón que conecta las aguas del manantial a una pileta de piedra, demostrando la ingeniosidad de los antiguos arquitectos locales. Sin embargo, este monumento ha tenido que adaptarse a lo largo de los años, experimentando transformaciones que han alterado su funcionalidad original.
Entre las modificaciones realizadas, se incluye un abrevadero que recibe el agua que rebosa de la pileta. Durante la década de 1950, la fuente sufrió cambios significativos, ya que se introdujo un tubo para desviar agua hacia otra fuente construida en ladrillo en la plaza de Pitarque, dejando la fuente medieval sin el caudal que históricamente la había alimentado.
La restauración actual ha abordado estos problemas técnicos, instalando un sistema de drenaje que permitirá que el agua fluya nuevamente a través de la fuente original, dirigiendo cualquier exceso hacia un desagüe adecuado. Además, se han eliminado las formaciones de carbonatos que había causado la humedad, se ha aplicado mortero para estabilizar la estructura, y se han realizado trabajos de pavimentación y saneamiento para asegurar la durabilidad y la integridad del monumento.
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