Gómez Gámez (PSOE) responde a su inclusión en un informe de la UCO: "Aclararé cuando lo considere necesario".
En Zaragoza, el debate político se intensifica tras la inclusión de Alfonso Gómez Gámez, portavoz adjunto del PSOE en el Ayuntamiento, en un reciente informe de la Unidad Central Operativa (UCO) relacionado con la mina Muga, que se sitúa en la frontera entre Navarra y Aragón. Gómez Gámez ha declarado que está dispuesto a aclarar su situación "cuando y donde quiera", siempre que no haya una exigencia judicial al respecto, la cual, hasta la fecha, no se ha presentado.
Su respuesta se produce en el marco de las críticas del portavoz del Gobierno municipal, Víctor Serrano, quien ha solicitado la divulgación de un informe interno del PSOE que investiga las circunstancias en las que Gómez Gámez fue mencionado. Este polémico documento se vincula a sus actividades previas como director general de Minas en el Gobierno de Aragón, bajo la presidencia de Javier Lambán, y ha resurgido tras el escándalo que afecta a su partido.
A pesar de su suspensión temporal del cargo tras la apertura del mencionado informe, Gómez Gámez fue reinstaurado poco después. Sin embargo, el contexto se ha complicado significativamente debido a la reciente detención de José Luis Ábalos, otro miembro del PSOE, en relación con un caso de corrupción conocido como el 'caso mascarillas', lo que añade más presión sobre el partido.
Gómez Gámez ha desafíado a Serrano, afirmando que si le está acusando de algún tipo de crimen, debe ser explícito. "No estoy aquí para caer en sus trampas retóricas", decía el socialista, enfatizando que no existe hasta ahora una acusación formal en su contra. "Cuando tenga que dar explicaciones, lo haré a través de mis asesores y mi partido, no a través de un espectáculo público", concluyó.
Por su parte, Serrano esgrimió que no imputa a Gómez Gámez ningún delito, pero cuestionó su autoridad moral para desempeñar su cargo en el ayuntamiento dado el trasfondo de la situación. Reconoció que la falta de aclaraciones por parte del PSOE respecto al informe y a las acciones tomadas en el caso de Gómez Gámez genera una percepción de falta de transparencia.
La alcaldesa, Natalia Chueca, también aprovechó la ocasión para criticar la falta de explicaciones del PSOE, argumentando que no han sabido justificar la presencia de Gómez Gámez en dos informes de la UCO, especialmente en relación a figuras como Ábalos y Koldo. Según Chueca, esta es una oportunidad perdida para que el socialista aclare su nombre frente a los ciudadanos que le mantienen en el cargo.
En un clima tenso, la portavoz del PSOE, Lola Ranera, defendió la postura de su partido y sugirió que la discusión debería extenderse a otros nombres que podrían aparecer en futuros informes. Hizo un llamado a la prudencia y a la espera de más información antes de iniciar juicios de valor sobre la conducta de los implicados en este escándalo.
El panorama es complejo: mientras que el PSOE defiende su postura de cero tolerancia hacia la corrupción, el PP y Vox parecen empeñados en sacar partido político del asunto. Serrano insistió en la necesidad de profundizar en los detalles del informe y en la relación entre Gómez Gámez y otros miembros involucrados, sugiriendo que la comunidad merece respuestas claras sobre cualquier posible irregularidad.
En este contexto, la situación no solo pone de relieve las tensiones internas del PSOE, sino que también plantea un grave desafío para la percepción pública del partido y sus representantes en un momento crítico para la política local y nacional.
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