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El IAACC Pablo Serrano celebra 30 años de transformación social en su nueva muestra 'Aragón y las Artes'.

El IAACC Pablo Serrano celebra 30 años de transformación social en su nueva muestra 'Aragón y las Artes'.

Este jueves, el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (IAACC) Pablo Serrano abren sus puertas a una exposición que promete ser un hito en el panorama cultural de la región: 'Aragón y las artes 1976-1995'. Esta muestra ofrece un recorrido por tres décadas que marcaron un profundo cambio social en Aragón, coincidiendo con la transición hacia la democracia y la creación de instituciones que transitarían el nuevo rumbo del territorio.

La exposición, que reúne cerca de 750 piezas entre obras de arte y documentos, representa la tercera fase del ambicioso proyecto 'Aragón y las artes', iniciado en 2021. Anteriormente, se exploraron los años 1939-1957 y luego los períodos de 1957 a 1975, estableciendo un marco que permite comprender la evolución del arte aragonés contemporáneo.

Durante la presentación de la exposición, el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, resaltó que esta es una fecha importante para el Museo Pablo Serrano, al que considera un "pilar fundamental" de la cultura en Aragón. Según Olloqui, la nueva exposición no solo es "brillante", sino que también ofrece una visión crucial de cómo las artes plásticas lograron florecer en el contexto de una España en transformación.

La muestra se adentra en la creación de nuevas vanguardias y líneas artísticas emergentes que reflejaban la "construcción de un nuevo país" y una renovada identidad aragonesa. En este sentido, la exposición captura el optimismo de una época en la que la sociedad se comprometía activamente con la democracia y la autonomía, un compromiso que, según Olloqui, "se mantiene vivo" en las aspiraciones actuales de la sociedad aragonesa.

La exposición no solo se limita a la pintura y la escultura, sino que abarca diversas disciplinas como la cerámica, el cómic, y la fotografía, así como el emergente mundo audiovisual y el grabado. Este enfoque integral pone de manifiesto la riqueza y diversidad de las manifestaciones artísticas en Aragón durante estos años vibrantes.

Una de las primeras secciones de la muestra, titulada ‘Acción y reivindicación cultural durante la Transición’, homenajea los movimientos artísticos que surgieron en la segunda mitad de la década de los 70, donde la creatividad se convirtió en un vehículo para cuestionar y transformar la realidad política y social. María Luisa Grau, una de las comisarias, destacó este aspecto en la rueda de prensa.

A partir de ahí, 'Pintando la democracia' se centra en cómo diversas instituciones promovieron las artes, dando lugar a una "iconografía de la democracia". Esta sección incluye bocetos de murales que sirven de testimonios visuales a esta época de renovación cultural.

La exposición también explora la necesidad de España de construir una nueva imagen en el mundo tras el franquismo, lo que se refleja en la sección 'Nueva imagen para nuevos tiempos'. Aquí se hace hincapié en cómo la sociedad buscó proyectar una identidad acorde a los nuevos tiempos que vivía.

'Arquitecturas para el ocio' es otro apartado que evoca los espacios de esparcimiento nocturno que florecieron en ese entonces, espacios que no solo eran puntos de encuentro, sino también de efervescencia cultural y artística.

Un tema recurrente es la voluntad de embellecer el entorno urbano, particularmente en Zaragoza, y cómo los artistas se unieron a la reivindicación de "dar color" al espacio público mediante proyectos de arte urbano y renovaciones urbanísticas.

La sección ‘Enamorado de la moda juvenil’ refleja el deseo de redefinir la identidad a través de la moda y la indumentaria, mientras que el diseño gráfico cobra protagonismo en este viaje cultural, pasando de ser una mera profesión a una forma significativa de expresión artística.

A medida que aparecen más galerías en la región, la escena artísticas adquiere un nuevo aire, permitiendo que el cómic y la cerámica emergen como formas expresivas clave. La comisaria Begoña Echegoyen destaca cómo la fotografía también comienza a ser reconocida como un medio artístico válido, gracias a iniciativas como Huesa Imagen y Tarazona Foto.

La consolidación del cine y lo audiovisual también se menciona, abarcando tanto el trabajo de cineastas consagrados como el cine 'amateur', contribuyendo a una rica diversidad de expresión artística, aunque a veces de manera marginal.

La obra gráfica, por su parte, cobra considerable relevancia en la última parte de la exposición, respaldada por una generación de artistas que hizo del grabado su medio de expresión favorito, apoyándose en nuevas estructuras educativas que surgen para fomentar estas prácticas artísticas.

Finalmente, la mezcla de arte y política se manifiesta en la última sección, que enfatiza cómo las instituciones democráticas adoptaron las artes plásticas como un símbolo de su identidad cultural, a través de encargos, museos y otras iniciativas que promovieron el arte contemporáneo.

En total, la exposición exhibe una amplia colección de elementos que abarca desde pinturas y esculturas hasta documentos y audiovisuales, destacando la diversidad de perspectivas de quienes formaron parte de esta rica tapestry artística, con una representación significativa tanto de hombres como de mujeres artistas, así como colectivos en este amplio espectro cultural aragonés.