24h Aragón.

24h Aragón.

Alfonso Guerra propone un "plan Lambán" para integrar los ideales de la Transición en la educación superior.

Alfonso Guerra propone un

El exvicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, ha tomado la antorcha del “sueño” del expresidente de Aragón, Javier Lambán, quien propuso un proyecto orientado a las nuevas generaciones. Este ambicioso plan busca llevar a los institutos y universidades los valores fundamentales de convivencia que surgieron durante la Transición, justo antes de que se conmemore el centenario del inicio de la Guerra Civil Española.

Guerra formuló estas ideas durante un emotivo homenaje a Lambán celebrado en el Senado, evento organizado por el colectivo Fernando de los Ríos. En su intervención, Guerra destacó la capacidad del expresidente aragonés para ejercer la "libertad de opinión y crítica", rasgos que siempre caracterizaron su trayectoria política.

De acuerdo con Guerra, Lambán visualizó un proyecto que se desarrollaría en el próximo decenio, coincidiendo con el centenario de la Guerra Civil, para educar a las nuevas generaciones sobre los principios democráticos que nacieron en la Transición. “Es crucial que la juventud de hoy comprenda los fundamentos de la democracia”, afirmó.

Para lograr materializar el “sueño” de Lambán, Guerra sugirió la formación de un “ejército de misioneros” que llevarían a las instituciones educativas la voz de los demócratas, sin distinción de afiliación política, a través de conferencias que hablen sobre el espíritu de la Transición.

Al respecto, Guerra comentó que muchos socialistas sienten la complejidad de aceptar que, aunque el PP sea percibido como un enemigo, partidos como Bildu pueden ser considerados aliados en ciertas circunstancias. Esta observación resuena en un contexto donde los cimientos del debate político parecen tambalearse.

El exvicepresidente subrayó la necesidad de “alguna organización y un poco de financiación” para llevar a cabo el proyecto de Lambán. El colectivo Fernando de los Ríos podría jugar un papel organizativo clave, según Guerra, quien también hizo un llamado a la colaboración de numerosos periodistas y figuras políticas para amplificar el mensaje.

“El proyecto, que podríamos llamar 'Iniciativa Lambán', tiene el potencial de involucrar a la generación de jóvenes entre 15 y 35 años, para que abracen la democracia y la convivencia como sus valores intrínsecos”, proclamó con entusiasmo Guerra.

Por otro lado, también se lamentó del “acoso político” al que, en su opinión, Javier Lambán fue sometido en sus últimos años. “En la política actual, a menudo se desplaza a los líderes experimentados, mientras se confía la dirección a quienes carecen de desenvoltura”, añadió Guerra.

En su recuerdo, también citó la perspectiva de Lambán sobre la crítica. Según Guerra, él nunca vio la disidencia como un acto de traición; más bien, abrazó la “libertad de opinión y crítica”. Recogió las palabras del poeta Jorge Manrique, apuntando a las paradojas de su sufrimiento y moralidad.

Además, Guerra mencionó una conversación que tuvo con Lambán semanas antes de su fallecimiento sobre un artículo que podría considerarse como su “testamento político”, donde expresa su posición frente a numerosos desafíos contemporáneos.

En esa obra, Lambán advierte sobre el resurgimiento de los nacionalismos en el ámbito político español, denuncia la falsa noción de plurinacionalidad, y destaca el peligro de una Constitución que se ve amenazada, así como el riesgo de perder el espíritu de la Transición.

El acto también incluyó la intervención de Javier Fernández, ex presidente de Asturias, quien recordó a Lambán como un “gran político y un socialista apasionado”. Fernández subrayó la visión de Lambán acerca de un Estado “fuerte” que protege a los más vulnerables, especialmente frente a la presión de nacionalismos subestatales.

Fernández destacó que Lambán era un “federalista convencido”, consciente de que en un país con múltiples identidades, también es necesaria una única soberanía, evitando caer en un fraccionamiento perjudicial del poder.

Recordando su compromiso con la identidad y la autonomía, Fernández reveló la inquietud de Lambán ante la afirmación de que “España es una realidad plurinacional”, reconociendo la importancia del lenguaje y su capacidad de moldear significados y verdades políticas.

Finalmente, el homenaje fue enriquecido con la participación del presidente del Senado, el popular Pedro Rollán, quien describió a Lambán como uno de los “mejores políticos” de su tiempo. Rollán destacó el compromiso de Lambán con la igualdad y su disposición a enfrentar los desafíos que amenazaban los principios fundamentales de la democracia.

En este sentido, recordó cómo Lambán cuestionó la tramitación de la Ley de Amnistía, un gesto que fue interpretado como un acto de libertad de conciencia y lealtad a la Constitución. Su legado, por tanto, continúa inspirando el diálogo sobre los valores democráticos y la cohesión social en España.